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VINOS Y VIÑEDOS

Tipos de Vino

Los vinos de la DOP Jumilla presentan la característica diferenciadora respecto a otros de estar elaborados a base de la variedad Monastrell, la cual representa más del 80% de la superficie cultivada y que con el esfuerzo de modernización de productores y elaboradores, han conseguido ganarse el prestigio y reconocimiento del mundo vitícola español y mundial.

Vinos Tintos

La uva Monastrell, autóctona de la zona, es la principal protagonista en los vinos tintos, aunque estos se complementan con variedades como Syrah, Cabernet Sauvignon o Garnacha Tintorera entre otras. Estos vinos tintos, sobre todo los jóvenes, se caracterizan por ser muy expresivos en la nariz, su frutosidad (frutos negros, frutas maduras, cerezas, fresas, grosellas), su intenso color, generalmente rojo púrpura intenso con ribetes morados. En boca, tienen estructura y fuerza, con taninos vivos y una buena acidez.

Vinos Blancos

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Los vinos blancos de la DOP Jumilla son brillantes y llenos de matices, con tonalidades del amarillo-verdoso al amarillo-pálido y aromas afrutados, cítricos y frescos. En boca son vibrantes, destacando su frescura, ligereza y equilibrio. El color varía de amarillo pajizo pálido, a amarillo ligeramente dorado en los de menos de dos años y de amarillo paja a amarillo dorado en los que, superando esta edad, tengan alguna mención de envejecimiento. En nariz predominan las sensaciones aromáticas afrutadas, frescas y/o maduras, tanto en vía olfativa directa como en retronasal. En boca son frutales, con un buen equilibrio entre la acidez y el grado alcohólico, lo que les otorga un buen cuerpo. En caso de tratarse de vinos dulces, a estas características se añade el sabor dulce predominante en boca, bien integrado con la acidez.

Vinos Rosados

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Los vinos rosados de la DOP Jumilla se elaboran principalmente a partir de nuestra variedad reina: la Monastrell. Son vinos limpios y brillantes, con tonalidades muy atractivas que van desde los rosas intensos hasta los tonos salmones más sutiles. Sus aromas son elegantes, frutales y florales, manteniendo los aromas de la variedad. Predominan las sensaciones afrutadas frescas y/o maduras, tanto en vía olfativa directa como en retronasal. Frutales y carnosos en boca, de persistencia media.

Vinos Dulces

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Los Jumilla dulces se elaboran a partir de la variedad Monastrell. Poseen un color rojo violáceo a rojo teja, e incluso marrón para vinos con envejecimientos muy prolongados. Su intensidad de color varía de media a muy alta, pudiendo llegar casi a la opacidad. Los vinos dulces poseen aromas maduros de carácter frutal, con recuerdos a mermelada de frutos rojos y a orejones, que pueden ir acompañados de notas balsámicas y especiadas. Los sometidos a envejecimientos, son de mayor complejidad aromática derivado de un correcto proceso de envejecimiento en barricas de roble. En boca son dulces, pero muy bien compensados con la acidez, lo que hace que sean vinos muy apetecibles. Los vinos dulces naturales y vinos de licor son vinos tradicionales de gran calidad.

Los vinos con crianza en roble, muestran la elegancia de la madera bien integrada, son sabrosos, carnosos, aromáticos y complejos.

Los vinos dulces naturales y vinos de licor son vinos tradicionales de gran calidad. Brillantes, densos y de un color intenso, aportan aromas a frutos maduros, acidez equilibrada, buenas sensaciones táctiles y muy persistentes en boca.

Elaboración y Crianza

Actualmente los vinos de la Denominación de Origen Jumilla se elaboran con las técnicas más modernas, lo que unido al esmerado cuidado de la uva, hace que los vinos de Jumilla sean de una excelente calidad, consiguiendo que la Denominación de Origen Jumilla sea una denominación emergente y puntera dentro del panorama vitícola nacional e internacional.

La elaboración y crianza de los vinos de Jumilla, tiene lugar en bodegas situadas dentro de la zona de producción de la denominación, disponiendo de las más modernas instalaciones, con mesas de selección, materiales inertes, estrujadoras de rodillos, aparatos de frío, prensas neumáticas, etc. todo con el fin de obtener vinos de máxima calidad. Igualmente las naves de crianza poseen durante todo el año, temperaturas constantes y frescas, con humedad y ventilación adecuadas, destinando a los vinos de crianza los vinos de más calidad, que son introducidos en barricas del mejor roble.